El proyecto se concibe como una exploración del viaje interior y la expresión personal a través del libro, utilizando un lenguaje abstracto y subjetivo inspirado en la lectura de los poemas. No busca una narración cerrada, sino provocar sensaciones y estados emocionales mediante textos fragmentados y composiciones visuales gestuales. El lector se convierte en parte activa del proceso, invitado a intervenir y expresar libremente sus propias vivencias sin necesidad de conocimientos técnicos. El uso del rotulador, con su trazo directo y espontáneo, refuerza esta idea de honestidad y accesibilidad, dando lugar a un lenguaje gráfico centrado en la experiencia emocional más que en el resultado formal.